Orígenes del Cubadisco

Antecedentes del surgimiento de la Feria Cubadisco

En 1964 todas las casas discográficas que existían en Cuba se agruparon bajo el nombre de Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales (EGREM), la que tuvo durante casi 25 años la hegemonía de la producción fonográfica del país y la organización durante 16 ediciones del Premio EGREM, que lo recibieron destacados músicos cubanos en todos los géneros musicales.

A finales de los años 80 se constituyen en Cuba otras compañías discográficas como ARTEX S.A., RTV Comercial, los estudios P.M. Record de Pablo Milanés y Ojalá de Silvio Rodríguez y se establecieron en el país 3 sellos discográficos extranjeros Art Color, Caribe Productions y Magic Music.

Las acciones de la industria de la música cubana habían crecido y se imponía la necesidad de crear un espacio para el intercambio entre productores y ejecutivos de la industria musical, y organizar un certamen más ecuménico que estableciera un equilibrio entre todas las casas discográficas cubanas y extranjeras, que en 1997 eran seis.

Así surgió en 1997 la I Feria Internacional CUBADISCO y el Premio que se entregó por primera vez a las compañías participantes en diferentes categorías competitivas. Quedó instaurado el Fonógrafo de Ebano como símbolo máximo del certamen.

A partir de 1998 y hasta la fecha el premio se ha convocado en más de 25 categorías en las que se agrupan todos los géneros musicales.

El Comité del Premio está integrado por profesionales de alto nivel entre músicos, musicólogos, críticos, directores de programas musicales de radio y televisión, periodistas y directores de revistas especializadas.

El trabajo de selección se realiza con el máximo de rigor. En su primera etapa el Comité del Premio escucha disco por disco para seleccionar aquellos que tienen posibilidades de pasar a la nominación por categorías.

Para la segunda etapa se constituyen los jurados por categorías integrados también por profesionales de alta valía. Estos serán los responsables de seleccionar los premios en cada categoría y con esta selección el Comité del Premio otorga el Gran Premio y si lo considera necesario, Premios Especiales a personas o Instituciones con una labor destacada dentro del ámbito musical y especialmente relacionado con el fonograma.

En el 2001 se instauro el Premio de Honor que se entrega a personalidades cubanas o extranjeras con una trayectoria excepcional en la contribución a la creación y promoción musical de gran significación cultural y social.