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ISSAC
DELGADO
BISMUSIC
Por Liliana Casanella
Hacer
versiones de temas conocidos es siempre un riesgo. Significa no
solo cantar lo ya cantado con voz nueva, sino aportar nuevos valores
a la pieza en cuestión. Issac Delgado apostó por encontrar
en el cielo los versos de obras antológicas de la Nueva Trova
cubana y creo logró su objetivo.
Issac cuenta con una bien reconocida trayectoria como compositor,
vocalista y líder de su propia agrupación, que ya
le ha hecho acreedor de un lugar significativo en nuestra historia
musical. Por otra parte, en su carrera, la presencia de las discutiblemente
llamadas «canciones de autor» tampoco resulta novedosa,
pues en todas sus entregas discográficas incorpora piezas
de otros compositores «que se identifiquen con su modo de
hacer; legando versiones que amplían las posibilidades de
lectura de obras clásicas de la música cubana. Por
otra parte, la influencia de nuestra cancionística en su
formación, propicia una simbiosis acertada entre los códigos
de esta y lo bailable».
Su música es el resultado de una hibridación entre
los principios compositivos de la salsa, la trova y la timba, los
cuales dialogan en el discurso general de las obras que interpreta,
sea cual fuere el autor.
El presente fonograma, nominado en cuatro categorías en
el CUBADISCO 2003, cumple con tales presupuestos, logrando mantener
letra y espíritu de las piezas originales, mientras hace
mover los pies. La selección de doce temas que incluyen las
firmas autorales de Angel Quintero, Pedro Luis Ferrer, Gerardo Alfonso,
Silvio Rodríguez, Frank Delgado, Pepe Ordaz, Amaury Pérez,
Pablo Milanés, Noel Nicola y Sarah González, da paso
a un recorrido por diferentes hornadas y estilos trovadorescos.
Aún cuando no se trata de un cantante de grandes potencialidades
vocales, su notable musicalidad le ha permitido consolidar un quehacer
interpretativo propio, sobre la base de elementos del feeling como
uno de sus principales nutrientes. Por eso, aunque este repertorio
se mueve fundamentalmente en el ámbito salsero, es ineludible
la presencia de la canción, con temas de Amaury Pérez
y Pablo Milanés, interpretados con la impronta filinesca
ya mencionada, que da lugar a un momento de «descarga».
Como invitados Issac convocó esta vez a José María
Vitier, Jorge Reyes, Ralph Irizarri, José M. Ceruto, Efraín
Ríos, Ele Valdés y Carlos Alfonso, entre otros amigos,
quienes se integran a su estilo de manera totalmente fluida, cual
si fuesen los acompañantes habituales del «chévere
de la salsa».
En Issac también se hace evidente su habilidad para apoyarse
en arreglistas y orquestadores capaces de lograr la permanencia
de unalínea similar de trabajo, independientemente de los
músicos presentes en el proyecto. En este sentido repiten
José Manuel Ceruto y Joaquín Betancourt, y se suma
Miguel Núñez, quienes lograron mantener una homogeneidad
sonora de principio a fin en correspondencia con el estilo ya impuesto
por Issac.
Aunque Yo te quería María ha gozado de los privilegios
en la difusión de este CD, cortes como Corazón, corazón,
Quién fuera, Orden del día y Un amor de millones sobresalen
entre los mejores momentos del fonograma. Pero, en general, estamos
en presencia de un disco bien equilibrado, de lograda dramaturgia,
que conjuga textos hermosos e inteligentes con el sabor interpretativo
al que nos tiene acostumbrado el artista.
Quizás sea este un disco polémico: ¿está
concebido para bailar o ser escuchado? Valdría la pena partir
de su análisis para adentrarnos en una de las tantas controversias
del entorno de nuestra música popular, que ya ha definido
códigos para ambas funciones, los cuales se rompen aquí
con la selección de textos bastante extensos y con un tono
poético que exige como complemento una mesura sonora.
En este mismo sentido y refiriéndose al CD Malecón,
donde Delgado insertó Te perdono y Gracias a la vida, Leyma
Hidalgo -en reseña publicada por la revista Salsa Cubana-
consideraba que eran estos precisamente los arreglos más
importantes del disco, pues «la elegancia que alcanzan esas
canciones con orquestaciones bailables no hace más que otorgarles
una nueva dimensión dentro del plano musical, ya que siempre
han sido destinadas a ser escuchadas».
Sin estridencias, con un diseño que juega con lo onírico,
en consonancia con el título del CD, es esta nueva propuesta
un ejemplo de la apropiación inteligente, para que en definitiva
sea este un fonograma que disfrutan los amantes de la buena música.
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