| |
Germán
Velazco
UNICORNIO
Por Daymí Alegría Alujas
Germán
Velazco irrumpe este año en los certámenes del disco
cubano. Saxual, su más reciente CD, Premio CUBADISCO 2003
en música instrumental y nominado además en la categoría
de jazz. Esta producción del sello Unicornio, de los Estudios
Abdala, se destaca por un excelente acabado en el resultado sonoro
final, en el que determina la maestría conque cada detalle
fue elaborado en función de un claro concepto musical.
Sin embargo, la propuesta de Saxual, en una primera sesión
de escucha, puede llamar la atención al que se acerque con
visión crítica. Es indudable que intérpretes
cubanos, al fin y al cabo, hagan «música cubana»,
pero en este caso está tan imbricada con elementos jazzísticos
norteamericanos y huellas del pop, funk, swing y música brasileña,
que el producto puede confundir al punto de llevarnos al cuestionamiento:
-Bueno: ¿y aquí dónde está lo cubano?
Pero señores, no hay por qué alarmarse: lo que Germán
Velazco logra, junto a los excelentes intérpretes que lo
acompañan es, en principio, un discurso donde el «pulso
musical cubano» rige e interactúa de manera orgánica
-debido a la flexibilidad que lo caracteriza- con todas estas manifestaciones
que, dicho sea de paso, nada discordante tienen con respecto a nuestro
ámbito musical.
Si bien es cierto que la manera de construir los temas, la utilización
de ciertos timbres del teclado, o la combinación de ritmos
foráneos, pudieran recordarnos más a Yellow Jacket
que a la música popular o tradicional de nuestro país,
no debemos pasar por alto la sutileza con que el «concepto
musical cubano» orienta a la creación en todo momento.
Cha con cha, tema número cinco del CD, es quizás el
más claro en este sentido, ya que desde el mismo título
se sugiere un cha-cha-chá que no aparece de manera explícita,
pero que resulta a fin de cuentas una ingeniosa estilización.
Es sorprendente cómo el arreglo logra esbozar rasgos de ese
género enmascarados con el uso de la batería, la cual
sugiere, en este caso, a las pailas de las orquestas que históricamente
lo han protagonizado.
No debemos olvidar, por otra parte, que la creatividad y profesionalismo
de Germán Velazco, expuestas una vez más en el fonograma,
han llegado hasta hoy alimentadas por las múltiples experiencias
que dicho artista ha tenido con orquestas de punta en la experimentación
musical; Irakere y NG la Banda se destacan entre ellas. E incluso
también estas agrupaciones se han caracterizado por el mestizaje
musical que hoy nos ofrece Germán Velazco, con una manera
muy propia de decir.
Acompañado por Jorge Valdés Chicoy en la guitarra,
Roberto Riberón en el bajo, Oliver Valdés en la batería,
y Harold y Yusef Díaz Escobar en los teclados y la programación,
todos excelentes intérpretes cubanos, Germán nos entrega
una propuesta en la que frescura, sencillez y efectividad son las
pautas principales. Ritmos y armonías cobran vida en una
agrupación que, ante todo, busca el acople sonoro entre sus
integrantes. La maestría se manifiesta en la capacidad con
que cada uno, a partir de su creatividad, logra contactar la creatividad
del otro; un trabajo de camaradería musical en el cual el
resultado final le debe mucho al ingenio y respeto de sus protagonistas.
Saxual se destaca por la sutil combinación de timbres que
presenta su orquestación. El juego de colores sonoros que
logran los músicos entre el teclado, el saxofón y
la guitarra, propician ese ambiente saludable que acompaña
al disco de principio a fin, aunque Fiesta finlandés y Enroque
se destacan en este sentido entre los demás temas. La percusión,
por su parte, proporciona sutiles matices muy efectivos dentro del
contexto, en el que incluso se mezclan, con gran ingeniosidad, efectos
electroacústicos con la interpretación de Oliver Valdés.
Las improvisaciones, impregnadas por el ambiente sonoro originado
entre todos, se manifiestan como recreaciones fluidas, sin pretensiones
de tecnicismo banal, ni ostentación de espectáculo.
A mi hijo, por ejemplo, no tiene improvisación, es una balada
en el saxo en la que sólo en algunas ocasiones se adorna
la melodía.
Es muy importante destacar que el producto musical no depende única
y exclusivamente de los intérpretes, sino también
del trabajo técnico en el estudio de grabación. Saxual,
sin lugar a dudas, es muestra de ello, pues una vez más la
calidad de los especialistas de los Estudios Abdala, con Ricardo
Fernández como líder, se ha impuesto para ofrecernos
un fonograma de óptimo acabado.
Este disco compacto muestra además las habilidades polifacéticas
de sus protagonistas. En el caso de Germán, la interpretación
en el saxo y la producción musical se combinan con la composición,
mezcla y masterización. En esta labor le acompañan
Yusef y Harold Díaz Escobar, sobre quienes el maestro Chucho
Valdés apuntó en las notas que escribió para
Saxual: «En este CD es muy importante el aporte de las composiciones
de los geniales jóvenes Yusef y Harold, que dan un concepto
de gran actualidad a este trabajo».
Un notorio interés representa este fonograma de Germán
Velasco dentro del amplio entorno jazzístico cubano. Esta
vez se impone un discurso en el cual expresiones de lo cubano entran
en desprejuiciado diálogo con otras maneras de decir. La
elegancia, el profesionalismo y el buen gusto, nos revela Germán
con este CD, son vías acertadas y efectivas para la creación
de un exquisito producto musical.
|
|