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EGREM
Por Grizel Hernández
Vuelve la EGREM con su colección Parnaso, bajo la producción
de María Elena Mendiola, a brindarnos una exquisita compilación
que propone esta vez, en dos volúmenes, una importante parte
de la literatura pianística cubana ejecutada por algunos
de los más destacados intérpretes de este instrumento
en nuestro país.
El volúmen I, Danzas, contradanzas y obras varias, nos propone,
como bien dice su título, una diversidad de pequeñas
obras maestras de los siglos XIX y XX en los que, bajo el hilo conductor
que se propone la selección, agrupa doce de las conocidas
«joyas» del compositor cubano Manuel Saumell, quien
sintetizara desde entonces diseños rítmicos que años
después llegarían a ser reconocidos entre los más
significativos de la música popular cubana: la guajira, la
criolla, la habanera y otros estarían reflejados en sus contradanzas
para justificar los inicios de todo un sentido y consciente nacionalismo.
La continuidad en la interpretación de las Danzas y la Serenata
Cubana de Ignacio Cervantes, otro de los más lúcidos
pianistas y compositores cubanos, quien llevó adelante no
solo toda una creación donde trasluce su intrínseco
sello de cubanía, sino quien también fuera un cubano
conscientemente comprometido con su historia, daría al oyente
la impresión de una selección en la que subyace un
interés historiográfico, erróneo criterio que
nos confirman las otras propuestas del CD, el que nos lleva en un
grandioso salto a escuchar dos pequeñas joyas de la creación
para piano del patio: Danza de fin de siglo y Tema de Sofía,
partituras compuestas por José María Vitier para la
banda sonora del filme El Siglo de las Luces, inspirada en la novela
homónima de Alejo Carpentier. Ambas obras son, una vez más,
reflejo de las posibilidades creativas de uno de los más
prolíficos músicos de la segunda mitad del pasado
siglo y que de hecho continúa brindando antológicas
páginas como sus Canciones del buen amor, CD que alcanzó
el Gran Premio en la presente edición de CUBADISCO.
Concluye esta propuesta con Dos danzas cubanas, de Harold Gramatges,
sin lugar a dudas uno de los más reconocidos compositores
cubanos de fin de siglo, quien es a su vez enlace y continuidad
para la propuesta del segundo volumen, Obras del Siglo XX, donde,
como bien expresa su título, acoge algunas de las más
importantes páginas creadas en el período en cuestión.
A Amadeo Roldán, Gisela Hernández, Alejandro García
Caturla, Leo Brouwer, Fabio Landa y Carlos Fariñas (los dos
últimos recientemente fallecidos) se les rinde homenaje en
este proyecto.
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