HP
Productions , TRÍO AJO
Por Fernán de Cera
El trío AJO ha sido el gran ausente en la Gala de Premiación
del CUBADISCO 2003. La subjetividad de todo jurado que se respete
-«un jurado que se respete (dicen los sabios), no debe ofenderse...
a sí mismo»- tendrá necesariamente que cometer
(o acometer) alguna que otra injusticia.
Y este ha sido el caso. Tres (no tan) jóvenes muchachos
decidieron, hace solo algunos meses, unirse en un proyecto que ha
trascendido ya el estrecho marco de lo que se conoce comúnmente
como grupo, para convertirse en una verdadera banda... de forajidos.
Su segunda propuesta discográfica (¡AJODEL!), grabada
en el Combinado Poligráfico Granma, se compone esta vez de
ocho volúmenes algo voluminosos.
La edición de los temas ha estado a cargo de Jorge (bajo),
quien, por las disímiles carreras y profesiones por las que
ha transitado, es conocido en el mundo cultural como músico...
poeta y loco.
Alexis (contra-qué-alto), quien asumió el diseño
de esta entrega, no había tenido la oportunidad de trabajar
para un CD, pero laboró por mucho tiempo en la DC (Defensa
Civil).
Octavio (mediano), director del trío, es el de más
experiencia en estas lides, pues por cuatro años consecutivos
ha sido nominado...candidato a delegado por su circunscripción.
Una prueba de la madurez artística e intelectual de sus
integrantes es la historia del porqué bautizaron AJO al proyecto
musical. Aunque por feliz coincidencia las iniciales de sus nombres
remiten a tan «condimentada» denominación, lo
cierto es que la tomaron de la inmortal frase de Villaverde (presente
en su no menos inmortal novela):
- ¡Sal, Cecilia, y vete al ajo!, dijo Pimienta.
Para el presente álbum, han contado con la colaboración
de un gran piquete liderado por Laz y Garrincha, dos verdaderos
innovadores en sus líneas (y en sus trazos), más otro
grupo de entusiastas (con José Reyes a la cabeza) en el que
no han faltado las estudiantes de musicología del ISA. Además,
y por si fuera poco, el imprescindible Ariel Escalona apoyó
en la distribución («de cada cual según su trabajo;
a cada cual según el número de cuartillas»).
Madrugadas de insomnio y amaneceres sonambulescos han rendido (¡y
de qué manera!) a estos creadores (de problemas), que no
han tenido re-creación en estos días. No en balde
la crítica los ha premiado al señalar: «Esta
nueva producción merece colocarse a la vanguardia... en la
emulación».
El resultado salta (sin impulso) a la vista: cuarenta mil copias
(cinco mil diarias) agotadas rapidamente en todos los Puntos de
Regalo (la distribución fue gratuita). Por menos que eso
merecían un «Tabloide de Oro».
Lo único que se echa de menos en esta realización,
después de tanto trabajo, es una buena nota... discográfica
(han estado a refresquitos por más de una semana).
Nada, que de injusticias está llena la viña del Señor.
El jurado arrastrará por siempre la culpa de hacer mutis
ante la obra del trío AJO. Sus choferes, Coqui y Jesús,
están dispuestos a transportarles tamaña carga de
conciencia.
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